La imprimación ayuda a que el papel pintado se adhiera firmemente a la pared. Evita que el adhesivo se absorba demasiado rápido, lo cual es especialmente útil en casas nuevas, donde las paredes tienden a absorber mucha humedad.
Al aplicar primero la imprimación, reduces el riesgo de que el papel pintado se despegue. Simplemente cubre la pared con la imprimación y déjala secar durante la noche. Al día siguiente, puedes aplicar el adhesivo para papel pintado, sabiendo que tu papel permanecerá perfectamente en su lugar.